¿Sabes qué es una SICAV?

Es probable que en algún momento hayas escuchado en la prensa o en boca de los políticos el término SICAV. Aunque puede que no tengas claro cuál es su significado. Por este motivo desde inversiones Seguras hemos redactado este artículo para que comprendas qué es una SICAV e incluso cuál es su diferencia con los fondos de inversión. De este modo te resultará más sencillo saber en qué invertir tu dinero.

Qué es una SICAV. Significado

La SICAV, o Sociedad de Inversión de Capital Variable son las siglas que se utilizan para hablar de una institución de inversión colectiva o IIC. Las IIC son aquellas encargadas de obtener derechos, fondos o bienes que son gestionados de la mano de profesionales para obtener rentabilidad a cambio de ellos. Por tanto son sociedades que se dedican de manera exclusiva a invertir en activos financieros. El porcentaje de intereses que cada cliente obtiene en ella dependerá de la inversión que el cliente haya realizado en la SICAV.

Una de las características más propias de una SICAV es su personalidad jurídica. Este tipo de sociedades son de tipo anónimo. Al ser sociedades anónimas el capital con el que trabajan, o capital social, se convierte en acciones dentro de ellas.

Características técnicas de una SICAV

En cuanto a sus características técnicas sin duda las más destacables son las siguientes:

  • Las SICAV están controladas por la CNMV o Comisión Nacional del Mercado de Valores
  • Son sociedades reguladas bajo la Ley de Inversión Colectica, la Ley de Sociedades de Capitales y el reglamento.
  • Para poder formar una SICAV es imprescindible contar con un mínimo de 100 accionistas.
  • Capital social. En cuanto al capital social existe también un mínimo para poder fundar una SICAV. Este mínimo se sitúa en los 2,4 millones de euros.
  • En cuanto a su gestión puede quedar en manos de una empresa gestora externa o bien realizarse de manera interna si cuentan con su propio departamento gestor.
  • Al igual que sucede con los fondos de inversión, las SICAV han de pagar impuestos. En concreto un 1 % por el Impuesto de Sociedades.
  • En cuanto a los intereses el inversor solo tributa por ellos en el momento en el que vende sus participaciones. No obstante siempre puede jugar a traspasar los fondos de una SICAV a otra y evitar tener que tributar por ellos. Para poder hacer esta jugada es necesario que la SICAV disponga de un mínimo de 500 accionistas.

Muchas personas mandan duras críticas hacia estas sociedades pues se consideran como una especie de instrumento financiero ilícito creado para que los ricos puedan evadir impuestos. Esto sucede porque muchas de estas sociedad están compuestas por un accionista que dispone del 99 % de las acciones (el rico que las crea) y un 99 que solo ofrecen una aportación simbólica por medio de su firma. La falta de regulación hace que sea una estructura financiera muy criticada. De ahí que muchos expertos soliciten que estas sociedades de inversión comiencen a ser reguladas.

¿Cuáles son las principales diferencias entre una SICAV y un fondo de inversión?

Respecto a las diferencias de estos dos productos financieros las más importantes son las siguientes:

  • Capital mínimo. Mientras que un fondo financiero necesita de un mínimo de 3 millones para poder ser creado, la SICAV entra en funcionamiento a partir de los 2,4 millones de euros.
  • Autogestión. Los fondos de inversión no pueden auto gestionarse. Siempre requieren de una sociedad gestora que se encarga de la parte administrativa. La SICAV, sin embargo, sí que puede hacerlo si lo desea.
  • Personalidad jurídica. Mientras que la SICAV tiene personalidad jurídica como SA los fondos carecen de ella.

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